sobre mí, contacto

belleza, actitud, lifestyle, #trending, ellos y ellas

jueves, 2 de marzo de 2017

Peter Pan, Wendy o Campanilla: ¿Qué Síndrome Tienes?


Confiésalo aquí, que estamos en familia: ¿qué síndrome de inmadurez tienes? ¿Peter Pan, Wendy o Campanilla? Antes de responder alegremente que ninguno, mejor lee con atención esta entrada.

Crecer Sin Renunciar a Peter Pan

Para alguien como yo, que siempre llevará dentro a un adolescente curioso, hacerme mayor no significa en absoluto renunciar a esa parte de mi naturaleza. Si lo hiciera estaría negando una parte fundamental de quién soy: una persona una persona que está lo bastante loca como para seguir creyendo en brujas y dragones, en cuentos y leyendas, en el poder de la magia.

En Peter Pan, en Wendy y en Campanilla.


Madurar No Es Solo Cumplir Años

Uno no se hace más sabio con los años solo porque estos pasen por su cuerpo. A madurar se aprende, y para ello es necesario tener cierta inteligencia emocional.

Desde hace un tiempo pienso que la prueba de fuego para saber si lo que llevas vivido puede traducirse en un aprendizaje útil es comprobar si tus experiencias y las lecciones que has extraído de ellas le sirven de inspiración a las personas que te rodean.

Y es que por mucho que nos gusten los cuentos de hadas, si al llegar a adultos nos comportamos como los personajes que andan correteando por ellos, tendremos un problema.

Por eso, aunque me gustaría visitar Nunca Jamás, no querría hacerlo sin billete de vuelta.


¿Qué Síndrome Tienes? 

La psicología adjudica a Peter Pan, Wendy y Campanilla los siguientes rasgos de carácter cuando los utiliza como arquetipos para definir tres clases de adultos inmaduros:


Características del Síndrome de Peter Pan

Hombres o mujeres que se niegan a crecer y a asumir las responsabilidades de la vida adulta. Suelen buscar personas como Wendy para sentirse apoyados y cuidados. Temen a la soledad, al abandono y al fracaso.

Características del Síndrome de Wendy 

Hombres y mujeres con baja autoestima, inseguros, dependientes y controladores que asumen las responsabilidades de otros y no saben decir que no. Es un síndrome que se manifiesta en personas que tienen una necesidad exagerada de sentirse imprescindibles para la pareja y/o los hijos o que actúan como madres o padres con quienes consideran importantes en su vida. Se comportan así por miedo al rechazo y a no sentirse queridos.


Características del arquetipo Campanilla 

Es un arquetipo femenino asociado a mujeres independientes, con mucha autoestima y confianza en sí mismas que buscan la espontaneidad, la madurez y la adaptación mutua en una relación. Son brillantes y encantadoras pero su talón de Aquiles es el pánico al compromiso.



Peter Pan, Wendy y Campanilla Se Hacen Mayores

Ahora me gustaría pensar en un Peter Pan, una Wendy y una Campanilla que, conservando su vitalidad y su ilusión por salir volando rumbo hacia la segunda estrella a la derecha, al mismo tiempo se hubieran convertido en personas lo bastante seguras de sí mismas como para inspirar a otros.

En esa persona que no tiene ningún problema en comer sola en un restaurante, ir sola al cine o viajar sola.

Esa persona que sabe con exactitud como quiere los huevos y en qué punto le gusta la carne.

Que no se salta sus revisiones médicas anuales.

Que utiliza métodos anticonceptivos seguros.

Que tiene una caja de herramientas en casa y sabe usarla.

Que no se haría un cambio de look radical guiado por un impulso emocional.

Esa persona asertiva que manifiesta con convicción sus ideas.

Que se defiende a sí misma y a los más débiles en público si es necesario.

Que sobrevive con elegancia a una ruptura.

Que deja de ver sin remordimientos a la gente con la que no se divierte o con la que no está a gusto.

Que sabe pedir un aumento de sueldo.

Que sabe pedirle una cita a alguien que le importa.

Que sabe pedir ayuda.

Que sabe disculparse cuando ha metido la pata.

Que no se justifica ni pide perdón por todo.

Que hace cosas que la aterran sin entrar en pánico.

Que se premia a sí misma.

Que felicita a los demás por sus logros.

Que escucha más que habla.

Que tiene relaciones sanas con los demás.

Que invierte bien su generosidad.


¿Peter Pan, Wendy o Campanilla? ¿Qué síndrome tienes?





9 comentarios :

  1. No lo sé Mariola, prefiero pensar que no tengo ningún síndrome ya que este cuento nunca me gustó!!!!


    Besos

    ResponderEliminar
  2. Yo ahora mismo estoy en modo Campanilla pero exceptuando el pánico al compromiso, soy receptiva al amor... y también voy al cine sola de vez en cuando Y NO PASA NADA! Besos

    ResponderEliminar
  3. Yo, modo Campanilla y sí, puede que me encaje el pánico al compromiso, jajajaj!! Muy bueno y ameno de leer tu artículo. Besotes :))

    ResponderEliminar
  4. Pues, sinceramente, ninguno, hace años me podría encasillar pero ya son muchas cosas a las espaldas y la vida te espabila.

    ¡Un besote!

    ResponderEliminar
  5. Uf... no podría encasillarme pero voy peligrosamente evolucionando a Campanilla
    Un besote

    ResponderEliminar
  6. ¡me ha encantado este post! Yo creo que no me veo 100% en ninguno... aunque de aquí y de allá picoteo de todos, jajaja!
    Besos rojos por doquier!

    ResponderEliminar
  7. Muy interesante Mariola, pero la verdad aunque yo al igual que tú llevo una niña interior, he vivido tantas cosas en tan pocos años que he madurado sí o sí. Sin embargo es muy bueno hacer estos auto-análisis pues a veces no nos damos cuenta en dónde estamos. Un beso bella!

    ResponderEliminar
  8. Ostras Mariola, me da que comparto algunas características del síndrome de Campanilla...

    ResponderEliminar
  9. Pues pensado esto creo que tengo algo del Síndrome de Wendy.
    Un beso.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Páginas vistas en total

Archivo del blog

Buscar

Google+ Followers

+info
Back To Top